Recalculando, la columna de Atilio Martínez

En el programa La Radio Con Vos (FM Futura) dialogaron con Atilio Martínez en su columna de análisis y reflexión política. El licenciado propuso pensar las noticias que se han conocido en esta semana en el ámbito político, planteando una columna a la cual llamó “Recalculando”.

Con la llegada de los GPS y los navegadores satelitales hemos incorporado como un término de múltiples usos el recalculando, explicación que nos dan estos aparatos al elaborar un nuevo plan de ruta hacia el lugar que queremos llegar. Recalculando, describe perfectamente la dinámica de los hechos políticos de estos días, hay como un pisar el freno para pensar el próximo movimiento.

La prudencia puede explicarse por dos razones centrales, primero porque es muy difícil mantener el ritmo vertiginoso con que se están dando los hechos políticos, por momento parecía una partida de ajedrez rápido donde el apuro le gana la razón.

En segundo lugar está la expectativa de cómo se van a resolver situaciones como las reuniones con el FMI que comenzaron esta semana. El recalculado ministro de Economía Martín Guzmán, fortalecido por el freno al dólar libre y por el acuerdo con bonistas de la deuda argentina si lograra el acuerdo menos malo —con el FMI jamás se podrá decir alcanzamos un buen acuerdo, ventajoso para el país— lo consolidaría como un ministro que además de ser un hombre formado y muy capaz es un actor político central.

Quizás por esa razón decidió contestar cara a cara los agrios cuestionamientos de los CEOS en el encuentro anual de Asociación Empresaria Argentina, con frases determinantes como “mejor hablemos en serio”, la que le habría espetado a un Magnetto que protestaba por el fin de la propiedad privada. Ese Guzmán es el mismo de hace unos meses, pero recalculado en termino políticos.

Por otro lado, de concretarse el plan de vacunación, ya sea con la formula rusa, la de pfizer o la que llegue primero, modificará sustancialmente el contexto y la vida cotidiana, puede ser el pasaje a la vuelta a una nueva normalidad, a que recuperemos actividades que hoy son de riesgo para la salud de nuestras comunidades.

En el frente opositor también hay un recalculando, ya que tras asestar una serie de golpes certeros, el de la ideologización de la vacuna no prendió y sin flanco económico claro, la moderación resulta ser más una necesidad que un movimiento astuto. Cabe acotar que los sectores más duros de la oposición también se han impuesto silencio ante las revelaciones en torno al ARA San Juan.

El frente gobernante como un modo de volver a tomar el centro del ring impulsa el debate de una nueva ley de movilidad de las jubilaciones y pensiones, una ley que ponga límites al endeudamiento —ojala se alcance una que sea de cumplimiento efectivo— y la ley del aborto seguro, libre y gratuito, un debate que entiendo necesario.

En el recalculo también podemos incluir el cambio en el gabinete del presidente, ya no es más ministra de hábitat la Dra. Bielsa y su cargo lo ocupara el intendente de Avellaneda Ferraresi. Así los intendentes siguen acumulando sillones importantes y empiezan a configurarse como los aliados más fortalecidos del presidente, en lo que puede ser una ante sala de esquema electoral.

Si de recalcular hablamos la cuestión electoral tampoco se escapa, esta semana aparecieron dirigentes destacados del oficialismo como Enrique Cresto, planteando la suspensión de las elecciones PASO del año que viene, en lo que parece una típica acción de tantear el agua para ver si es viable o no impulsar una nueva ley electoral, como país nos cuesta pensarnos más allá de nuestras propias necesidades y en eso quizás la clase dirigente se lleva la peor nota, de una vez por todas hay que definir un mecanismo con un acuerdo plural y honesto de cada fuerza política, en definitiva no ganan los sistemas, la que impone que lugar le toca a cada quien es la voluntad popular.

Y si de recalcular se trata, la asunción de Arce en Bolivia y el triunfo de Biden en EEUU, traerá consigo un reordenamiento de la política internacional que tendrá su impacto en nuestro país. Hace unas semanas cuando el presidente Fernández desafiaba a Trump al impulsar un presidente al BID contraviniendo la voluntad del habitante de la casa blanca, corrieron ríos de tinta hablando de la impericia del presidente y del canciller, señalando que estábamos aislados del mundo, tras derrota de Trump podría decirse que fue una sensacional maniobra que nos deja cercanos al nuevo presidente. Ni una cosa ni la otra, ni aislados ayer y aliados estratégicos hoy.

Escucha la columna de Atilio Martínez.

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