Un round para Fernández, la columna de Atilio Martínez

En el programa La Radio Con Vos (FM Futura) dialogaron con Atilio Martínez. Como todos los jueves, el licenciado realiza su columna de análisis y reflexión política, a la cual llamó: Un round para Fernández.

Esta semana que va trascurriendo en términos boxísticos la podríamos definir como un round para el presidente Alberto Fernández y el frente de todos, tras varias vueltas donde la coalición gobernante y al presidente se los percibía errantes ante la ofensiva y la iniciativa política de la oposición, muchas de las acechanzas que hemos analizando en columnas anteriores detuvieron el  crescendo que venían acumulando con lo cual la presión que la realidad y sobre todo la agenda mediática ejercía sobre el oficialismo a menguado.

Lo paradójico, es que las aguas mansas llegan tras la victoria judicial y política que tanto celebró la cúpula del pro en la tranquera del campo de la Familia Etchevehere, para llamarlo de alguna manera. Justamente la semana pasada hablamos de la vertiginosidad de los hechos políticos en este tan particular año y esta situación ratifica nuestro análisis.

El combo de buenas noticias incluyó desde el freno al dólar, está por verse si será estacional o se mantendrá en el tiempo, pronósticos de crecimiento económico para 2021; un plan de vacunación para COVID-19 que podría arrancar en diciembre o enero; la publicación de encuestas, que sí bien confirman que la grieta se ha consolidado, ponen al presidente Fernández al tope de las preferencias. Hasta del poder judicial llegó un placebo, ya que la Corte Suprema resolvió que los jueces federales Bruglia, Bertuzzi y Castelli, no podrán quedarse  en los cargos en los que fueron puestos a dedo por el presidente Macri y que sólo se podrán quedar si ganan el concurso para tal fin, ya se menciona que podrían dimitir en las próximas horas.

La más significativa de esas buenas noticias es que por primera vez en este año el frente cambiemos se muestra envuelto en una discusión interna que aún no está claro como la resolverán. Si bien a principio de la pandemia y ante el sostenimiento de algunas de las

medidas para su abordaje pareció mostrar un malestar entre la dirigencia opositora, principalmente en el PRO, esa tensión se fue disipando en gran medida por la impericia política de algunos sectores del oficialismo que suelen confundir las contradicciones principales con las secundarias y viceversa.

Retomando la interna en Cambiemos, la misma la desató el apoyo enfático de Elisa Carrió a Daniel Rafecas para que sea procurador general de la Nación, el que es impulsado por el presidente casi exclusivamente y su crítica a los dirigentes de la oposición que no respaldaron su iniciativa, esa fue la piedra que disparó la disputa.

Sin embargo las tensiones internas venían de antes como ya hemos dicho, porque en verdad lo que está en discusión es el liderazgo de parte de la oposición, como dice el Turco Asís a Mauricio le picaron el boleto, el jefe de gobierno en silencio teje y desteje la madeja de su candidatura presidencial, barco al que lilita parece ya se subió como insigne capitana de ese navío.

Con su pronunciamiento Carrio le arrebato a su ex aliada Bullrich la centralidad en la oposición, cuando aún estaba fresca en las retinas las imágenes en la tranquera de Casa Nueva celebrando con la familia Etchevehere el fallo que les restituyo el campo, la fundadora del ARI corrió el eje, modifico la agenda y desnudo que hay un liderazgo e pugna en la oposición.

En el boxeo ganar un round después de haber perdido los anteriores suele ser la bisagra que cambia la correlación de fuerzas en una pelea, en política eso demanda iniciativa y asumir ese protagonismo, dicho en criollo conducir, veremos sí el presidente sigue prescindiendo del bastón de mariscal o lo saca a relucir.

Escucha la columna de Atilio Martínez.

 

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